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viernes, 8 de junio de 2012


A Leopoldo Lugones


Los rumores de la plaza quedan atrás y entro en la Biblioteca. De una manera casi física siento la gravitación de los libros, el ámbito sereno de un orden, el tiempo disecado y conservado mágicamente. A izquierda y a derecha, absortos en su lúcido sueño, se perfilan los rostros momentáneos de los lectores, a la luz de las lámparas estudiosas, como en la hipálage de Milton. Recuerdo haber recordado ya esa figura, en este lugar, y después aquel otro epíteto que también define por el contorno, el árido camello del Lunario, y después aquel hexámetro de la Eneida, que maneja y supera el mismo artificio: 

          Ibant obscuri sola sub nocte per umbram.

Estas reflexiones me dejan en la puerta de su despacho. Entro; cambiamos unas cuantas convencionales y cordiales palabras y le doy este libro. Si no me engaño, usted no me malquería, Lugones, y le hubiera gustado que le gustara algún trabajo mío. Ello no ocurrió nunca, pero esta vez usted vuelve las páginas y lee con aprobación algún verso, acaso porque en él ha reconocido su propia voz, acaso porque la práctica deficiente le importa menos que la sana teoría. 

En este punto se deshace mi sueño, como el agua en el agua. La vasta biblioteca que me rodea está en la calle México, no en la calle Rodríguez Peña, y usted, Lugones, se mató a principios del treinta y ocho. Mi vanidad y mi nostalgia han armado una escena imposible. Así será (me digo) pero mañana yo también habré muerto y se confundirán nuestros tiempos y la cronología se perderá en un orbe de símbolos y de algún modo será justo afirmar que yo le he traído este libro y que usted lo ha aceptado.


JORGE LUIS BORGES

Buenos Aires, 9 de agosto de 1960.

miércoles, 29 de febrero de 2012

SIN FILTRO

SIN CONDICIONES
Dedo índice maldito…
Que señalas… acusas… lapidas… discriminas…
Que quieres destruirme…
¡Calígula cruel!
que me mandas al cadalso…
¡César pérfido!
pretendiendo signar mi muerte…
¿De qué me acusas?
¿De amar sin condiciones?
¿De vivir en la contraria?
¿De resistir a los leones?

No me importa nada…
Ni el índice… ni el pulgar del circo romano…
Todos los que acusan
esconden Fetidez… Podredumbre… Mierda…
Bajos instintos ocultos,
que se estancan en la tripas…
Condenan… antes que los condenen…

¡Esas manos acusadoras!
duras… Inflexibles… Crueles…Mortíferas…
¡Esas manos culpables!
Pretenden
lapidarme en vida…
Aniquilar mi destino
para que no pueda gozar
de lo único que es lícito…
AMAR SIN CONDICIONES.
 
                            Lic. Nieves Teresita Maldonado  

miércoles, 22 de febrero de 2012

EL ÁGUILA
Estoy sola…
Sola, con mis circunstancias.
Cuatro paredes blancas
en  mudez de tumba,
rodean mi pesadumbre,
 festejan el  encontrarme.

Estoy sola… como Águila,
cambiando pico, uñas y plumas…
recluida en  un nido misterioso
de fantasmagóricas sombras.
Escenarios y actores…
de una película cotidiana
que llega a su fin…

Estoy sola… con mis antiguos sueños…
en plano inclinado
acelerando la estrepitosa caída.
Este cubículo que me contiene
es el Ayer  gastado e  inútil…
que se ofrece reparar…
pico, uñas y plumas,
del Ayer desgastado e inútil.

Estoy sola…  en un simulacro
de microcosmos en naranja,
donde podré
sacarme a  dentelladas,
lo corvo… lo inútil… lo que no vuela…
Veo mi espíritu envejecido…
Mi  Estar,
en ebullición por nacer de nuevo…
Mi Ser,
en crepitar encendido de la ira

Me arrancaré todo…
quedaré sangrando…
quedaré sin dedos
quedaré sin lengua..
quedaré sin alas.

Me arrancaré todo…
Pico, uñas y plumas
crecerán de nuevo de nuevo…
Y volveré ser
Águila…
que surca el infinito.                     ul � � o 8 V �O�

                                       Lic. Nieves Teresita Maldonado Oct21,2011

HUIR

       HUIR        Ejercicio sobre VUELO SIN ÓRBITA DE Oliverio Girondo
Abandoné mi casa,
la confortable cama,
la música de ópera,
el desorden de mi escritorio,
los libros, la notebook,
para salir… huyendo
desesperadamente.

Las amargas lágrimas,
la pena embravecida,
las caricias muertas,
los pájaros en ausencia…
serán mi compañía…
pero seguí ….huyendo 
desesperadamente

Todo era resplandor
en  el día de mi huida
aguacero  mis ojos,
gritos  en mi adentro.
Una coronilla rezada ,
pero seguí …huyendo
desesperadamente.

Avanzaba el Terror…
carcomiéndome la culpa
 una muerte programada,
en desesperación de abandono…
que sangrara para siempre,
y no quise… seguir huyendo…
desesperadamente

Un sonar cotidiano,
en este cubículo blanco…
cortó mis lluvias..
me intrigó de muerte…
logré serenarme…
para  no seguir… huyendo
desesperadamente.

Ya no sentía ….
Ni Soledad … ni Tristeza…
Ni Fracaso … ni Desgano…
Ni Temor…Ni culpa…
Ni rabia…Ni impotencia
Y no pude….seguir huyendo….
desesperadamente                                         Lic. Nieves Teresita Maldonado Oct21,2011

martes, 17 de enero de 2012

DE CUANDO LAS PALABRAS CONFUNDEN


DE CUANDO LAS PALABRAS CONFUNDEN

Amigo mío…
Que me lees desde siempre…
Que admiras mis decires,
y te alegran mis mensajes…
No te equivoques…
El fluir de palabras tiernas
es mi estar de cada día.
Es mi forma… de compartir Cielo.
Si hablo de amor
no es por ti… es por mí,
es por otro… que anida en mí.

Amigo mío…
No pretendas dar aire a mis alas,
otras plumas fuertes me  sostienen.
No quieras convertir tus brazos confidentes,
en lazos de amante…
Estarías abrazando el aire,
sumergiéndote… en el hueco del infinito.

Amigo mío…
Nunca quise lastimarte,
sólo buscaba…
Compartir mi  mundo de dicha.
Si hablo de Amor… no es por ti…
Es por mí… es por otro,
cuyas alas me cobijan…
Y me hacen volar por los aires.
Es por ese hombre,
de ternura en los labios y seda en la caricias.
Ese hombre que oculto como mi mejor joya,
Y que no eres tú.

Luna de Agosto: PREMIO DE POESÍA MIGUEL Á. BERNAO "LUNA DE AGOSTO" Día mundial de la Poesía 21 de Marzo del 2012

Luna de Agosto: PREMIO DE POESÍA MIGUEL Á. BERNAO "LUNA DE AGOSTO" Día mundial de la Poesía 21 de Marzo del 2012

sábado, 7 de enero de 2012

FESTÍN DE MIS VUELOS

FESTÍN DE MIS VUELOS
¿Has llegado hombre mío?
Te esperaba y la lluvia explotaba.
Llegaste como un sueño
Naranja de ensueño
Sonriente en un vuelo
Alegre con el viento.

Mi Vida ¡Cómo te esperaba!
En mi obstinado silencio
Con mis gritos libertarios
En la muda soledad
De mi adentro casi muerto
Con la sangre turbia
y los huesos en fuga
de estos tiempos de descuento.

Hombre mío
Te toco y te miro
Te miro y desvarío.
Te huelo y te presiento.
Festín de mis días
Festín de mis vuelos.
Te miro y te veo
Puro aire y tierra.